El secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, Jesús Torrealba, y el dirigente de Primero Justicia, Carlos Ocariz, ambos representantes de la oposición en la mesa de diálogo, afirmaron que el 13 de enero no hablarán con el gobierno. La decisión se produjo un día después de que el oficialismo presentara otras propuestas para tratar de avanzar en las negociaciones.
 “No nos vamos a sentar en ninguna otra plenaria hasta que haya resultados”, afirmó Torrealba en la Asamblea Nacional. Por su parte, Ocariz, durante una rueda de prensa, aseguró en nombre de Primero Justicia: “Que se olviden de nuestra participación en la mesa. Ni el 13 de enero ni ninguna otra fecha. Si el gobierno no cumple nosotros no asistiremos”. 
La posición se mantendrá hasta que el Ejecutivo reconozca las exigencias que planteó la Unidad Democrática y las cumpla, por lo que Ocariz reclamó prontitud a los mediadores y no prolongar las reuniones. “El tiempo de los ex presidentes no son los mismos del país que está al borde del colapso”. 
Los partidos de la MUD sesionaron ayer por separado. Debatieron las cuatro propuestas del gobierno para destrancar el diálogo. Luego se reunieron Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia, Acción Democrática y Voluntad Popular, grupo al que se le denomina G-4; y en la tarde se reunieron otra vez las organizaciones antes mencionadas con La Causa R, Avanzada Progresista y Movimiento Progresista, entre otros. 
La MUD evaluó el impacto que causó la carta que envió el secretario del Vaticano, monseñor Pietro Parolin, en el gobierno. “Se quedaron sin argumentos. Ya no pueden negar que la MUD planteó el canal humanitario, la liberación de los presos políticos y un cronograma electoral. Exigimos respeto a la Santa Sede. Esperamos que la presión del Vaticano continúe”, señaló el alcalde de Sucre.
El Vaticano logró que el gobierno asegurara que el Tribunal Supremo de Justicia dejara sin efecto las sentencias de desacato del Parlamento si la Asamblea Nacional enviara la comunicación sobre la desincorporación de los diputados de Amazonas, lo cual fue rechazado por Henry Ramos Allup (AD). El presidente del Poder Legislativo cree que Miraflores no cumplirá. “Tendrán que pasar por mi cadáver”, dijo en la reunión del martes pasado en el Palacio Federal. 
Ayer aseguró que los legisladores indígenas podrían reincorporarse en cualquier momento. “La salida de Maduro tiene que ser antes de 2018 porque Venezuela no aguanta más”. Agregó que la próxima semana el Legislativo retomará el juicio político contra Maduro. 
El alcalde de El Hatillo, David Smolansky, considera que luego de 38 días del diálogo siguen los presos políticos, se eliminó el derecho de elegir y se instauró una dictadura. “El país no ha visto los resultados del diálogo”, lamentó el dirigente de Voluntad Popular.
 ¿Cooperantes de la MUD? En medio de la diatriba en la MUD, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, acusó a dirigentes de la oposición de “patriotas cooperantes” que pasan información al gobierno y recibirían sobornos, por lo que exigió una purga interna. 
“Creo que sí es cierto. Gente que se dice del cambio y recibe dinero de 'boliburgueses'. La MUD, en su proceso de reflexión, debe hacer un proceso de depuración, es absolutamente necesario”, expresó en la red Periscope sin mencionar nombres, aunque prometió revelar las identidades de quienes negocian “tras bastidores” con Nicolás Maduro. Sin embargo, destacó el papel de delegados de la MUD en la negociación y que el diálogo ha sido “muy mal manejado, muy mal comunicado”, y “no hay resultados”.  “No se pactó la sepultura del diálogo. Hubo sí oportunismo de algunos que apoyaron la consulta sin creer en ella y luego, al complicarse el proceso, acomodaron sus posiciones confundiendo a la gente”. 
 Guyón demanda acuerdo sin engaño 
Aunque reconoce que la MUD hace su trabajo político, el comandante del 4-F, Carlos Guyón, pidió ampliarla a todos los sectores para así lograr que el gobierno cumpla la negociación. “El diálogo no debe ser un engaño para que siga este régimen corrupto, sino para lograr una salida electoral y un gobierno de unidad nacional”, indicó el ex senador del MVR y quien rompió con Hugo Chávez por su alianza con Fidel Castro.
Alertó que en la Fuerza Armada existe descontento con el gobierno y “una reserva moral” que resiste: “Los militares están obligados a proteger a la nación de la invasión cubana, restituir el Estado de Derecho e impulsar el desarrollo del país”. Percibe la situación del país como “mala y delicada”, por lo que propone un gobierno de transición, de uno a dos años que reinstitucionalice a la nación y estimule la inversión privada.

Información. El Nacional

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