En su pequeño taller familiar, en el sector Las Cuibas del municipio Palavecino estado Lara, rodeado de la naturaleza característica de la zona montañosa, a los pies del Parque Nacional Terepaima, se encuentra Stonia Martínez, artista plástico larense, dedicada al trabajo de la madera, sobre la cual plasma su arte de multicolores.


Un camino de piedras perfectamente alineadas dirige a quien la visita desde la entrada principal hasta su hogar. Al entrar, de manera inmediata se percibe el arte en cada rincón. Árboles pintados, mesas de colores, arte colgantes son algunas de las obras que se aprecian en el lugar, y dejan sumergido en la diversidad de colores a quienes la visitan.

Sus primeros indicios sobre el arte se vieron influenciados por su padre, quién durante sus estudios en el extranjero le obsequiaba a Martínez, con apenas tres años de edad, postales de los diferentes sitios que visitaba. Ella de niña apreciaba y detallaba con asombro los regalos ante la belleza de la naturaleza y obras creadas por el hombre en esos países.

En su adolescencia, Stonia quería ser escritora y a pesar de que se expresa bien, asegura no es su fuerte. Familiares y allegados creían que sería pianista por tener manos grandes y, otros por su altura la veían como basquetbolista. Sin embargo, los colores marcaron su vida y fueron los que la atraparon desde ese entonces, hasta el día de hoy, que se desarrolla en una línea pop conceptual. La define como pop, ya que predominan en sus obras elementos de calle, círculos, líneas, colores estridentes; y conceptual porque desarrolla un concepto en función del color, trasmitiendo un mensaje directo a quienes aprecian sus obras.

En principio, plasmó sus diseños bidimensionales, pero los consideró aburridos. Incursionó entonces en el arte tridimensional, trabajando la pintura sobre madera, trasladando el arte sobre lienzos que anteriormente se dedicó a plasmarlo sobre estas superficies, que hasta el momento la caracteriza.

Sus obras están elaboradas en madera reciclada y elementos mecánicos de desechos sobre los cuales plasma sus colores. Para Martínez, la madera y el color son su fuerte, donde en muy poco espacio puede manejar múltiples colores que resultan agradables al efecto visual.

En las representaciones artísticas de Stonia se aprecian tonos color turquesa, lo cual la caracteriza, pues transmite espiritualidad, tranquilidad, pasividad y meditación.

Logo Visita 161 Divina Pastora


“Negar a la Divina Pastora como un hecho cultural, y una tradición del pueblo larense que trasciende
a nivel mundial, sería negar mi pasado”.

A pesar de no comulgar con la religión católica, Martínez aclaró que durante su niñez y hasta su adolescencia formó parte de la misma, acudiendo año a año a la procesión de la Virgen Divina Pastora junto a sus padres católicos.

Sin embargo, pasada su adolescencia Martínez se bautizó en la religión Cristiana Evangélica, a la cual pertenece actualmente. Manifestó sentirse sorprendida cuando le solicitaron el diseño artístico del logo que representaría la visita 161 de la Divina Pastora por la Gobernación de Lara. A pesar de ello, la solicitud fue aceptada, pues sostuvo que: “negar a la Divina Pastora, sería negar su pasado”.

De ahí, considera la Procesión de la Excelsa Patrona de los larenses, como una expresión cultural propia y representativa de la entidad, formando parte de la idiosincrasia del estado.

Significado del logo

“Deseé mostrar parte de mi propia historia, con las necesidades actuales del pueblo”

Como toda representación artística, cada detalle en su elaboración tiene un significado que el artista desea transmitir a quien lo observa. En este sentido, explicó cada elemento de su composición.

La parte baja del diseño muestra la belleza del crepúsculo larense, característico de la ciudad de Barquisimeto. En la franja inferior, insertado entre los sembradíos de maíz, el agua del Río Turbio que nutren los sembradíos que alguna vez existieron en los valles de la ciudad y proveían de alimentos a quienes, en ese entonces, habitaban sobre esas tierras.

En la parte superior, se encuentra un color amarillo intenso que representa el fruto de aquellas plantas, el maíz, “el grano de oro” como lo llamaban nuestros indígenas. Simboliza la bendición en abundancia de alimentos que hoy reclama el pueblo de Venezuela. “El católico le eleva peticiones a la Divina Pastora, entonces aquí le dice que no le falte comida al venezolano; bendice nuestros cultivos”, indicó Martínez.

Y allí también, expresa la artista su realidad de niña, al ser su abuelo un trabajador de la tierra, y ella en sus faenas se dirigía con él hasta los cultivos, donde aprendió a darle valor y amor a la tierra, de donde emergen los frutos para el hombre.

En efecto, el realizar este arte fue símbolo de reconciliación con sus recuerdos comentó Martínez y aseguró que no puede distanciarse de la cultura como personaje artístico.

“Mi amor y mi corazón en mi país, en mis recuerdos de niña caminando junto a mi madre la procesión, esta imagen resume todo esos recuerdos y la petición a la Virgen, un país con una nueva siembra de esperanza lleno de abundancia y prosperidad”

Influencias y desarrollo de la carrera

“He tenido la oportunidad de formarme visualmente, e ir tomando un estilo a través de diversas influencias, evidentemente nadie nace aprendido”



Si bien cada artista plástico posee su propio estilo, en su mayoría son influenciados por diversas corrientes de arte y otros artistas que han marcado con sus obras transcendencia en el mundo. Por esta razón, manifiesta que su carrera se influencia por Yayoi Kusama, una artista japonesa, que inició con sus creaciones el movimiento del arte pop; Henri Matisse, quien fue un pintor francés, que marcó diferencia en el ámbito artístico por el uso expresivo del color; Emil Nolde, destacado pintor expresionista; así como Joan Miró, considerado uno de los máximos representantes del surrealismo.

Durante su carrera ha tenido la oportunidad de viajar al exterior del país y visitar diferentes exposiciones de reconocidos artistas internacionales, entre los sitios visitados se encuentran: Museo de arte Thyssen-Bornemisza, Museo Del Prado, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, localizados la ciudad en Madrid; así como El Museo Guggenheim, en la ciudad de Bilbao, todos en España.

Arte en Venezuela

“En una oportunidad escuché que Latinoamérica sería la próxima Europa en la expresión artística, y pues creo que eso responde a una necesidad social por el movimiento económico, que permite se desarrollen nuevas propuestas y tendencias”

Artistas plásticos de diferentes partes del mundo reconocen que el arte ha dejado de ser una muestra encerrada solo en museos, para salir a la calle e intervenir el espacio público y ser vista por cualquier transeúnte que con el simple mirar de un mural, percibe los colores de toda una historia sobre un lienzo urbano. Según la visión del artista, estos espacios pueden ser creados para educar al ciudadano a través de murales de arte abstracto.

A juicio de Martínez, el arte en Venezuela en los últimos años ha tenido un auge en las diferentes expresiones como respuesta a la crisis. Jóvenes ven de este medio un modo de expresión de sentimientos o descontento por alguna u otra razón, así como una manera de generar ingresos. Explicó, incluso que nuevas tendencias son influyentes sobre estos jóvenes que inician su camino.

Además, criticó el hecho de la falta de conocimiento del venezolano por las obras de arte y las diferentes expresiones artísticas emergentes. “Es notoria la falla en la formación en este tema, a lo cual acusa el desinterés del mismo por las diferentes expresiones artísticas que hay en las calles. De este modo no solo será una intervención común, sino una intervención que deja un mensaje, que transmite historia”, indicó Martínez.

Por esta razón, se hace necesaria la formación del ciudadano en esta área, que sirvan de multiplicadores de la información. Por ello agrega que tiene en mente  nuevos proyectos que permitirían dar a conocer sus murales y que los mismo puedan ser reconocidos de una manera más consiente, con sentido visual crítico y no como una simple pared pintada.

Se trata de la creación de una ruta dirigida principalmente a niños, que recorre los distribuidores donde se muestran sus representaciones artísticas. Dicha ruta ha de ser guiada por un conocedor de las obras, quien tendrá la tarea de comentar a quienes disfruten del paseo, la historia que se muestra en cada uno de los espacios intervenidos.

A raíz de los murales artísticos desarrollados por esta artista plástico en el estado Lara, que suman más de tres mil metros con una misma lectura conceptual, cada uno conectado con el otro, ha recibido múltiples invitaciones desde la ciudad capital con la intención de multiplicar estas intervenciones del espacio público en las diferentes ciudades del país.

Muestra historias a través de cada obra

“El arte es querer transmitir algo, llevar un mensaje a travésde cada pintura, yo decodifico y lo muestro, le invito a soñar, a imaginar una cosa diferente, a recrearse en momento de crisis”

Sotnia Martínez en la actualidad ha intervenido con su pintura más de tres mil metros de espacios públicos en la entidad larense, insistió en que cada una de sus creaciones poseen un lenguaje que transmite un mensaje a quien observa, creando espacios de recreación y armonía para quienes conviven en la ciudad.

A través de los más de tres mil metros de pintura a lo largo de la avenida Nectario María, conocida como avenida Ribereña, en cada uno de los distribuidores se encuentran grabados los murales de esta artista que desea expresar una historia en cada uno de ellos.

Sus primeros pasos en el arte del muralismo fue hace dos años, creando un mural en la entrada de la comunidad de Agua Viva en el municipio Palavecino, reconocido sector por su ruta artesanal.



|Información. @gobiernodelara|

Publicar un comentario El Periódico de Lara

 
Top