Desde 2006 hasta el tercer trimestre de 2015 el sector manufacturero perdió 5 puntos porcentuales. En 2006 la manufactura representaba 20,6% del producto interno bruto, pero en nueve años decreció a 15,6%.  

Francisco Allen, gerente de la Unidad de Análisis Económico de Datanálisis, afirmó que pese a esas cifras en rojo es posible recuperar el parque industrial. “En el mediano y largo plazo es factible tener la capacidad productiva que se tenía en las décadas de los ochenta y noventa”.

Destacó que aún hay bastante capacidad ociosa en la industria. “Por más que se haya destruido gran parte de la capacidad productiva, las plantas están allí y están ociosas, produciendo a menos de la capacidad instalada. Eso es relativamente rápido de reactivar a través de la importación de materia prima, de reentrenamiento y capacitación del personal y, obviamente, que haya condiciones adecuadas de mercado. Pero sí llevara su tiempo arreglar las fábricas y plantas destruidas”.

Juan Pablo Olalquiaga, presidente de Conindustria, afirmó que se requiere un cambio político para lograr la reindustrialización. “Venezuela lo tenía todo, pero lo perdió como consecuencia de que vivimos en un país cuya libertad política fue secuestrada y se volcó al comunismo. La economía la maneja gente incompetente para el nivel de responsabilidad que tienen”.

Añadió que 8.000 industrias han cerrado desde que Hugo Chávez asumió el poder hasta el gobierno de Nicolás Maduro. “Esa cifra representa cerca de las dos terceras partes de las que hubo. Eso se ha traducido en que el país que vivía de 12 millardos de dólares en importaciones para tener ese mismo estándar de vida, necesita ahora 30 millardos de dólares”.

Olalquiaga ve viable una reindustrialización, pero es necesario financiamiento. Destacó que puede venir de diferentes fuentes: créditos multilaterales, de bancos internacionales y de compañías extranjeras. “Si tuviéramos el estándar colombiano se deberían tener 26.000 empresas. Hace mucha falta inversión extranjera y, además, tecnología, experticias y conocimiento”.

Obstáculos por superar
* Política económica errada y distorsionada. Juan Pablo Olalquiaga pide un cambio de filosofía en la política económica para tener un país como antes: “Que la estructura político-jurídica esté orientada al respeto de la propiedad y de las leyes, lo cual garantice las inversiones que se van a efectuar, permanezcan en el tiempo y en manos de quienes la realizaron. Es decir, que no las van a expropiar o a menoscabar. Que las reglas sean estables en el tiempo”.
* Seguridad personal. El presidente de Conindustria afirmó que sin ella no se van a materializar las inversiones. “Hay compañías que tienen vetado venir o comprarle a Venezuela. ¿Así cómo se hace negocio? Es necesario un entorno de paz, que no haya secuestros, robos y que haya tranquilidad para la gente que va a venir”.
* Macroeconomía estable. Olalquiaga señaló que con una inflación desbordada ningún capital extranjero llegará al país. “Si se controla existirá el financiamiento de largo plazo. No hay emprendimiento industrial sin financiamiento de largo plazo. Además hay que tener tasas de interés competitivas”.
* Cero controles. Francisco Allen propone que haya libertad de precios; es decir, una economía de mercado en la que los precios se fijen por la oferta y la demanda. También mecanismos cambiarios abiertos y transparentes. “Que se privilegien las exportaciones para que Venezuela vuelva a ser un país competitivo”.
* Sin competencia desleal. El experto de Datanálisis criticó la competencia desleal del gobierno que, por un lado, compite con un dólar a 10 bolívares y, por el otro, tiene numerosas empresas,  muchas de ellas obtenidas a través de expropiaciones.
* Marco laboral flexible. Olalquiaga pide que se elimine la inamovilidad, pero que se permita tener personal capacitado.
* Infraestructura. El presidente de Conindustria explicó que no solo se trata de tener buenos servicios públicos, sino también acceder a la compra de insumos. Que exista toda una industria metalmecánica de apoyo.
* Enlaces con las universidades. Olalquiaga apuntó que las universidades tienen personal capacitado y, además, generan investigación y desarrollo. Allen añadió que la obsolescencia tecnológica es otro obstáculo por vencer.
* Mercado. Olalquiaga abogó porque se recupere el poder adquisitivo para que los venezolanos puedan adquirir bienes, de lo contrario no tiene sentido una industria. “La industria cervecera opera a la mitad de su capacidad porque no hay demanda y las cartoneras tienen una producción de 20%. La demanda se encogió por la pobreza. Hay que recuperar el poder adquisitivo para que haya fábricas”.
En estos puntos coinciden no solo el experto de Datanálisis y de Conindustria, sino también  Fedecámaras, comerciantes, académicos y hasta los consumidores. Las voces de estos sectores se escucharon en la subcomisión de la Comisión de Finanzas que redactó la Ley para la Activación de Fortalecimiento de la Producción Nacional, sancionada por el Parlamento.

Análisis de la Asamblea

En la subcomisión de la Asamblea Nacional que redactó la Ley para la Activación y Fortalecimiento de la Producción Nacional se realizó un análisis sobre los efectos de los controles. Se advirtió que el Sistema Integral de Control Agroalimentario,  la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria, las guías de movilización y el seguimiento de los alimentos generan escasez y desabastecimiento.
De acuerdo con el análisis, “el control cambiario no permite la libre adquisición de divisas para importar la materia prima necesaria para la elaboración de los productos de consumo básico, y el control de precios no permite que exista una ganancia acorde con los costos de producción”.

|Información. @elnacionalweb|

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