En 55 días la cúpula del PSUV debe informar al presidente Nicolás Maduro qué hacer para mantenerse en el poder, ganar las elecciones “cuando las haya”; cómo conservar la militancia y evitar un estallido social.
Maduro dictó líneas el 20 de febrero a la dirigencia en el Congreso Central Bolivariano, en el parque El Calvario en Caracas, luego de que deliberaran 104 de sus miembros en 6 mesas de trabajo.
El Congreso Central Bolivariano, integrado por 5 voceros por estados, gobernadores, alcaldes, diputados y la dirección nacional (en total 120 dirigentes), tendrá la orden de reestructurar el partido (la sexta en 10 años) porque el presidente del PSUV admitió que las UBCH se debilitaron y que es necesario “empujar, despertar, renovar” el liderazgo y buscar la militancia casa por casa. “Reorganización total de las estructuras de funcionamiento y de mando. 2017, año de la contraofensiva estratégica”, exigió el mandatario.
La entrega del plan operativo 2017-2019 será el 19 de abril cuando se conmemoren 20 años de la decisión del MBR de participar en la contienda electoral y abandonar la vía golpista de 1992. Desde que Maduro dirige el oficialismo, desde 2013, se han producido tres reestructuraciones en el PSUV con varias características: la designación de sus fichas para el control del partido, como pasó cuando escogieron los delegados al III Congreso, que se reunió en julio de 2014, y que lo eligió como presidente del PSUV; el nombramiento de Eduardo Piñate como secretario permanente de la presidencia del partido en enero de 2016; la selección y juramentación de los equipos municipales y parroquiales durante el año pasado sin una consulta a las bases, a pesar del mandato de los estatutos.
En 2015 y 2016 Maduro removió las vicepresidencias regionales del PSUV para darles espacios a figuras leales como Víctor Clark, Andreína Tarazona, Isis Ochoa, Gladys Requena, Jesús Farías y Rodolfo Sanz.
¿Qué harán? En El Calvario, Eduardo Piñate expuso las “Conclusiones generales” del CCB y ofreció un dato de cómo aspiran a ganar unas virtuales elecciones. En la Agenda de Campaña Carabobo 2017-2021, los CLAP tendrán un papel adoctrinador o receptor de militantes mediante “la repolitización de la gestión”. “Si en marzo llegamos a 6 millones de jefes de CLAP, el PSUV debe hacer que esos 6 millones de jefes de hogares lleven el mensaje político, de la revolución, eleven la conciencia revolucionaria y socialista del pueblo”, dijo Piñate.
Maduro pretende hacer, al igual que en 1997 cuando Núñez Tenorio propuso “la táctica justa”, un análisis de las condiciones del mundo, de Venezuela, y luego trazar las orientaciones. “Vamos a prepararnos logística y militarmente. Ha llegado la hora de las definiciones y de preparar una poderosa maquinaria política para enfrentar cualquier escenario, sea político, sea militar, electoral, o de las características que tenga”.
El presidente reveló que fue contactado por un estadounidense que ofreció asesorarlo para el manejo del “Big Data” o revolución digital, que consiste en la elaboración de mensajes segmentados mediante las redes sociales, como usó Donald Trump para ganar en Estados Unidos. “Tenemos que aprender y ser los campeones mundiales del manejo de las nuevas técnicas de la política de la comunicación y de cómo garantizar triunfos electorales en medio de unas condiciones de guerra de carácter no convencional que no cesarán. Ser expertos en utilizar las mejores técnicas de comunicación para penetrar a todo nivel: en televisión, en radio, en Facebook, Twitter. Ser los mejores con el lenguaje y la técnica de cada medio, de cada red; ser los mejores en las calles, con las brigadas de muralistas”.
Limitaciones a la base. En predios del PSUV señalan que la reestructuración persigue que la militancia no escoja los candidatos regionales y municipales, de manera que así puedan ser impuestas. De hecho, fuentes internas revelaron que ya existen aspirantes con la venia entre los grupos de poder: Héctor Rodríguez desplazaría a Elías Jaua en Miranda, si Henrique Capriles cumple su promesa de no ir a la reelección a la gobernación y que, en su lugar, esté la diputada de PJ, Adriana D’Elia. Clark sustituirá a los Montilla en Falcón; el vicealmirante César Salazar (ministro de Obras Públicas) irá a Sucre; y Nelson Moreno (mandatario encargado) en Anzoátegui.
Julio Chávez, diputado del PSUV, declaró que la remoción partidista tiene un fin electoral (o “reconstrucción de la hegemonía política”) y consistirá en la revisión de las estructuras de las UBCH y Círculos de Lucha Popular (CLP): “Hay heridas dentro del propio seno del partido. Algunos compañeros de CLP no asumieron la tarea y el jefe del Estado pide un refrescamiento de todas las estructuras”.
Los Datos
En 2017, la Dirección Nacional del PSUV se reunirá con los equipos políticos municipales y parroquiales. El Plan territorial del PSUV incluye crear en parroquias y municipios “Las casas del pueblo”, con wifi, para la formación, movilización y propaganda. En el tercer trimestre, lanzarán el proceso de actualización y carnetización de militantes. 

El Nacional

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