General Motors confirmó este viernes que la decisión de cesar sus operaciones en Venezuela es irreversible, debido a que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dictó una medida de embargo de la planta de ensamblaje en Valencia, Carabobo, como respuesta a una demanda que interpuso un concesionario del Zulia hace 17 años, así lo reseño El Nacional.

La empresa automotriz emitió un comunicado, en el que explica que sus autoridades buscaron dialogar con los factores del gobierno para llegar a una solución dentro de los parámetros de la ley venezolana. Sin embargo, no recibieron respuesta alguna del Estado, solo la medida impuesta por la magistrada Carmen Zuleta de Merchán.

“Con la negativa, del avocamiento solicitada por la ensambladora más grande y de mayor tradición en el país, se evidencia una vez más el irrespeto al debido proceso y al derecho legítimo a la defensa; por lo que la decisión tomada por General Motors es irreversible, luego de más de 69 años de contribución a la generación de empleos de calidad, la movilidad de todos los sectores de la economía nacional y de los propios venezolanos”, indica el comunicado de la ensambladora.

En este sentido, la empresa aclaró que su equipo continuará en el país mientras deba ejercer acciones legales para resarcir los daños causados por el embargo a los directivos, empleados, obreros y sus familias.


Información. Noticiero Digital 

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