Las colas desaparecieron no porque la economía volvió a la normalidad sino porque no hay productos. Un venezolano debe gasta muchos salarios mínimos para poder adquirir la canasta básica alimentaria.

Nancy Escalona, cuenta que ha disminuido 20 kilos de peso así como bajó su calidad de vida. "Ya uno no consigue ni granos y los que hay son muy costosos".

Al igual que ella están muchas personas que no tienen dinero para comprar comida pero quienes tienen luchan con la inflación. "Aquí deben cambiar las políticas de economía y liberar los precios, el dólar y que haya producción", opinó, José Clemente Martínez, quién estaba sentado afuera de una panadería al este de Barquisimeto.

Por la misma vía pasaba María Silva, llevaba en sus brazos a su nieto de cuatro meses de nacido. Estaba preocupada porque no consiguen leche para alimentarlo. "Ya uno ni desayuna porque no se puede".

Concuerdan en que pronto debe haber una solución económica para el país. Lo único que no aumenta de precio es la gasolina pero sí disminuye su producción y por eso abunda la escasez.




Redacción y Fotografías: Carlos Iván Suarez 

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