Las fallas en la logística durante el desarrollo de los Juegos Venezolanos de Institutos de Educación Universitaria (Juvineu) 2017 -celebrados en Barquisimeto- quedaron expuestas por los atletas en la calle, este jueves una vez finalizada la contienda. Frente a la sede de la  Villa Deportiva, los estudiantes cerraron la vía en protesta porque hasta las 3 de la tarde no habían recibido los uniformes ni el calzado prometido por el Ministerio para la Juventud y Deporte y el Ministerio para Educación Universitaria Ciencia y Tecnología.
El entrenador de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), Genaro Suárez, especificó que el primer grupo de atletas que compitió (unos 4 mil) sí recibió sin contratiempos el equipamiento. No así el segundo, que agrupaba las delegaciones de cinco centros de educación superior (unos 4.500 estudiantes). Para hacerlos desistir de la protesta acudieron al sitio funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y de Polilara; también autoridades de los ministerios encargados de la planificación del evento y de la Federación Venezolana de Deporte Universitario. Pactaron con los jóvenes el levantamiento de la protesta a cambio de la entrega del material en un lapso de dos horas.  Los universitarios aceptaron y advirtieron que si no cumplían volverían a cerrar la vía pública.

Insatisfechos

La falta de uniformes y zapatos no fue lo único que provocó molestia en los deportistas. Ni el servicio de comida, transporte y hospedaje fueron los merecidos por los atletas. Lo visibilizó la estudiante de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), de Maturín, Jennifer Morín. A ella y a sus compañeros, dijo, llegaron a servirles comida descompuesta. Lo dedujeron así por el mal olor y la diarrea que les causó.  Debían hacer filas durante al menos una hora para entrar al comedor y tampoco disponían de suficiente agua en los gimnasios.
Los hoteles en Barquisimeto no fueron suficientes. Por eso, varias delegaciones se hospedaron en Yaritagua y Acarigua, apuntó el profesor Suárez. Encima, hubo cambios imprevistos que conllevaron  a que en una ocasión, según Morín, durmieran los pesistas de la UNESR en el estacionamiento de un hotel.
“Todos los atletas estamos insatisfechos, porque son unos juegos universitarios que se planean cada dos años y lo hacen una semana antes de comenzar”, tajó la joven atleta.


Información. El Impulso 

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