Faltan sólo días para la procesión 162 de la Divina Pastora y en su pueblo, Santa Rosa, ya se siente el entusiasmo de propios y visitantes, aunque este año, la visita ha sido poca y ni hablar de las ventas para los comerciantes informales que aseguran han disminuido en más de 70 %. 

Mirla Abarca, tiene 15 años vendiendo rosarios, pulseras, escapularios, entre otros, en las afueras de la pastoral y con eso ha mantenido a su familia, aunque la mayoría de ellos están ahora en distintos países de Sudamérica. "La ventas están nulas prácticamente. La gente no viene a comprar y debe ser por la situación económica que pasa en todo el país. Es la primera vez que veo esto con mucha tristeza y desánimo".

Los precios de los productos que vende "están altísimos y no hay ventas", afirma con voz entrecortada. "Se acostumbraba para esta época invertir, comprar mercancía nueva y yo no he podido hacerlo porque no se puede comprar para revender y menos para fabricar porque los materiales están por las nubes". 

Actualmente, hay muy pocos vendedores en las calles de Santa Rosa, anteriormente se abarrotaban y llenaban las calles. "Muchos de mis compañeros que no trabajaron y no creo que lo hagan y me imagino que no tienen materia prima para fabricar". 



al otro lado del lugar está Antonio Oviedo, para él las ventas disminuyeron en 100 %, "la mayoría de gente no carga efectivo y aquí no se puede tener punto de venta", su situación se complica cada día, "aquí no hay casi gente ahorita porque no hay plata, antes desde el primero de enero esto estaba full". 

Su visión para el domingo 14 de enero es que no asistan muchas personas debido al alto precio de los costos, "no porque la Virgen no llame gente sino que se hace difícil". 

20 años como comerciante informal y no cuenta tampoco con una pensión del seguro social, espera por un milagro y reza a diario mientras va sacando su carro con lo que vende. "Los rosarios están entre 30 y 40 mil bolívares, por ejemplo, antes eran muy baratos. Ahorita la gente no podrá llevarse ni una franela". 


Adentro de la iglesia la situación mejora un poco porque hay punto de venta, igualmente no se compara a años anteriores. Yuralí Martínez, cuenta que desde el martes ha crecido la afluencia de feligreses, aunque al igual que los anteriores cree que ha bajado en 70 % las ventas, "hay gente que se cohíbe, no tienen para llevar imágenes grandes sino recuerditos el que logra llevar". 

Las calles están casi solas aunque ya en proceso el montaje de tarimas y os arreglos a las fachadas de casas, el arco de Santa Rosa y la iglesia para lo cual tanto la Alcaldía de Iribarren como la Gobernación de Lara han dispuesto de un gran presupuesto. 




La Virgen a los pies de sus hijos

La imagen de la virgen fue bajada de su nicho el pasado viernes y desde entonces recibe a sus hijos quienes agradecen por favores concedidos o le hacen súplicas. La mayoría de las personas piden por el futuro de Venezuela, algunas vienen de otras parte del país días previos a la procesión. 

Las personas se toman fotos junto a la imagen, detallan el vestido que luce la excelsa patrona, el cual es de color blanco y que lleva puesto desde hace días. Las plumas son el epicentro del traje al igual que los bordados de una paloma de la paz que le hicieron en el pecho. 

Texto y fotos: Carlos Iván Suárez



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